Tipos de residencia
Tipos de residencia en Andorra: ¿cuál es la tuya?
Andorra ofrece diferentes modalidades de residencia para adaptarse a cada perfil profesional y personal. Elegir correctamente la modalidad es el primer paso para establecerse en el país con garantías: cada una tiene requisitos, costes y obligaciones de permanencia diferentes. A continuación, te explicamos las cinco principales vías para obtener la residencia en Andorra.
Residencia y trabajo por cuenta ajena (residencia activa)
Dirigida a personas contratadas por una empresa andorrana para ejercer una actividad laboral. Es la vía más habitual para quienes se trasladan al país con un empleo ya acordado, ya que el permiso está vinculado al contrato de trabajo.
Residencia por cuenta propia (residencia activa)
Pensada para emprendedores que desean crear su propia sociedad en Andorra y trabajar en ella. Requiere constituir una empresa, ejercer como administrador de la misma y abonar la tasa de entrada establecida por la normativa vigente. Es la opción natural para autónomos y fundadores de negocios.
Residencia sin actividad lucrativa (residencia pasiva)
Dirigida a inversores y rentistas que desean vivir en Andorra sin desarrollar una actividad laboral en el país. Exige una inversión mínima en activos andorranos (inmuebles, productos financieros o sociedades) y una permanencia mínima en el territorio. Es la modalidad ideal para la gestión patrimonial y la inversión inmobiliaria.
→ Si te interesa esta vía, consulta los importes actualizados en nuestra página de fiscalidad en Andorra.Residencia para profesionales con proyección internacional
Destinada a personas que prestan servicios desde Andorra a clientes extranjeros: consultores, nómadas digitales y profesionales altamente cualificados. Permite residir en el Principado manteniendo una cartera de clientes internacional, cumpliendo con los requisitos de actividad y presencia exigidos en el país.
Residencia por razones científicas, culturales y deportivas
Modalidad reservada a perfiles de alto nivel en el ámbito científico, cultural o deportivo que establecen su residencia en el Principado de Andorra.
¿Qué modalidad de residencia te interesa?
Si llegas a Andorra con un contrato de trabajo, la residencia por cuenta ajena es tu vía. Si tu objetivo es emprender, la residencia por cuenta propia será la más adecuada. Si buscas invertir y disfrutar del país sin desarrollar una actividad laboral local, la residencia pasiva es la opción ideal. Y si trabajas en remoto para clientes internacionales, la modalidad para profesionales internacionales puede ser la más eficiente.
En Landscape Homes te ayudamos a encontrar la vivienda que necesitas para cualquiera de estas modalidades y te ponemos en contacto con asesores especializados.
FAQs
¿Qué inversión mínima requiere la residencia pasiva en Andorra?
La normativa vigente establece una inversión mínima de 800.000 € en activos andorranos, además de una tasa de entrada no reembolsable de 50.000 € (más 10.000 € por cada familiar a cargo). La compra de una vivienda en el país puede computarse como parte de esta inversión.
¿Puedo comprar una vivienda en Andorra sin ser residente?
Sí. La inversión inmobiliaria extranjera está permitida con autorización previa, aunque está sujeta al impuesto sobre la inversión extranjera inmobiliaria. Muchos compradores combinan la adquisición de una vivienda con una solicitud de residencia pasiva.¿La residencia pasiva me convierte en residente fiscal?
No automáticamente. La residencia pasiva exige una permanencia mínima de 90 días al año; para ser considerado residente fiscal es necesario, con carácter general, vivir efectivamente en el país más de 183 días al año o tener en él el centro de intereses económicos.
¿Cuánto tiempo se tarda en obtener la residencia en Andorra?
Los plazos varían según la modalidad y la documentación aportada, pero con el expediente completo los procedimientos suelen resolverse en pocas semanas o en algunos meses. Un buen acompañamiento profesional es clave para evitar retrasos.
